1) Introducción: una oportunidad para aprender
En diciembre del año 2006, la Doctora en Didáctica e Investigación
Educativa de la Universidad de La Laguna, Paloma López Reillo, publicó una
investigación titulada “Una oportunidad para aprender: La dimensión
intercultural en la formación del profesorado” con el Área de Desarrollo
Económico del Cabildo y el Observatorio de la Inmigración de Tenerife. Su
intención, según sus propias palabras, era escuchar las voces de los profesores
y profesoras acerca de cómo debía ser su formación en la dimensión
intercultural educativa, el modelo bajo el que se debía diseñar y el modo de
llevarla a cabo, entre otros extremos. Pero antes de entrar en esta dimensión,
López Reíllo hace algunos apuntes sobre el discurso del profesorado respecto la
presencia de personas inmigrantes en la sociedad española. Señala que, en un
estudio del Defensor del Pueblo de 2003, podemos leer:
“el profesorado muestra una actitud claramente favorable hacia la
inmigración que está basada, más en el derecho que tienen las personas a
moverse de manera libre, que en la consideración de la inmigración como una
experiencia enriquecedora para el país receptor”.
En el caso de la Comunidad Autónoma Canaria, un Informe del Consejo Escolar
de “Canarias Multiculturalidad en los centros escolares” señalaba que el
56% del profesorado vivía la presencia de alumnado extranjero con normalidad,
un 22% con preocupación y un 17,5% con problemas y dificultades, perteneciendo
estos últimos a zonas de mayor concentración de población extranjera. Aun así,
la mayoría (un 64,7%) respondían que el mayor beneficio es el enriquecimiento
cultural, aunque también estaban preocupados por los posibles “choques
culturales” y el temor a la pérdida de la “identidad canaria”. Por otra parte,
ya en 2005 y para el conjunto de la población de España, un estudio de la
socióloga Cea d’Ancona señalaba que, la actitud de rechazo a los inmigrantes,
se había multiplicado por cuatro en los ocho años, elevándose de un 8% a un 32%
y siendo este más elevado en:
“personas de más edad (en especial los jubilados), de menor nivel de estudios, ideológicamente ubicados a la derecha, en católicos practicantes y en personas de menor status social”.
2) La paradoja del antropólogo anarquista David Graeber
Ahora bien, aquí debo detenerme un momento: este artículo no pretende, por
supuesto, ser el típico estudio sociológico aséptico (bajo un paradigma
positivista, por otra parte, demasiado frecuente y que acaba cayendo en el “blaming
the victim”) sino un trabajo militante des del anarquismo. Y quien mejor
que nuestro compañero de ideas David Graeber para darnos una explicación, desde
la antropología, del porque ocurre esto en Estados Unidos:
“Es la clase trabajadora blanca, sobre todo, la que suele expresar un mayor
resentimiento de clase hacia los intelectuales, mientras que los
afroamericanos, los inmigrantes y los hijos de inmigrantes tienden a rechazar
las políticas antiintelectuales, y continúan considerando el sistema educativo
como el medio que más probabilidades ofrece para que sus hijos avancen
socialmente, lo cual facilita, a su vez, que los blancos pobres los vean como
injustos aliados de los liberales blancos ricos”.
Está claro que España no es Estados Unidos, pero puede existir, creo,
cierta convergencia. Como nos dice Graeber, este fenómeno paradójico se da
porque el “trabajador blanco” (es cierto que el uso de estas categorías étnicas
en los estudios sociales nos es, históricamente, a los españoles más ajena, si
bien ya empiezan a ser frecuentes en algunos espacios por la influencia teórica
del otro lado del Atlántico) puede imaginar, con mayor probabilidad, un
escenario en que sus hijos puedan enriquecerse (con apoyo familiar, trabajo
duro y ahorro) pero no tanto uno en que goce de los contactos y de la
posibilidad de hacer durante años practicas obligatorias y escasamente
remuneradas para acceder a lo que se considera “élite cultural”. Por otra
parte, los afroamericanos y los inmigrantes, si bien tienen también estas
últimas dificultades, no las perciben tan grandes, como las de enriquecerse,
por ocupar los puestos más bajos de la estructura económica y ocupacional.
3) ¿Qué formación y de qué manera?
Precisamente, por lo que nos explica nuestro compañero David Graeber, el
progresismo ambivalente del profesorado español, reflejado en el estudio del
Defensor del Pueblo de 2003 citado al principio, no tiene justificación. Una
forma de superar este escollo es con la formación en interculturalidad, pero
hay que ver cómo y en qué condiciones. Paloma López Reillo señala que, para los
cursos de formación permanente en interculturalidad, siguen primando los que
cuyo diseño es competencia exclusiva de la institución convocante, que
selecciona los ponentes y deja escaso o nulo margen al profesorado para la
participación. Las actividades que más promueven la reflexión como los
seminarios, los grupos de trabajo y la formación en centros son mucho menos
numerosos.
4) Los anarquistas: pioneros en la educación laica y científica del obrero
canario
En noviembre de 1902, un grupo de obreros presentó, ante el Consejo General
de la Asociación Obrera de Canarias, la propuesta de crear una escuela popular.
El anarquista Siro Padrón, director del periódico de la entidad, “El Obrero”,
de enero a junio de 1904, se quejaba de la poca atención que se daba a la
instrucción del trabajador en la Escuela Superior fundada por el Ayuntamiento
de Santa Cruz de Tenerife. Animaba a organizarse para impartir una educación
“en oposición a la que ofrece el Estado”. Así, el 18 de enero de 1906, se funda
la Asociación “Trabajo y Voluntad” con el objetivo de trabajar por una
enseñanza “racional y científica, libre de todo prejuicio religioso y de todo
convencionalismo político y social”. También afirmaban que la “enseñanza laica”
no debía confundirse con la “enseñanza libre” pues:
“nada conseguimos a favor de la emancipación integral del espíritu humano
si, suprimiendo de la escuela los dogmas religiosos, dejamos en cambio (…) los
dogmas de la patria, del gobierno y del militarismo”.
“La instrucción pública está en Canarias atrasadísima y descuidadísima”.
5) Breves apuntes y reflexiones sobre la educación intercultural en
Canarias
Han pasado más de 100 años, pero sociólogos, como Cristino Barroso Ribal,
siguen afirmando que el bajo nivel de instrucción, también con respecto a la
propia historia y cultura, es un condicionante histórico de la sociedad
canaria. Todo ello condicionado por un modelo económico y social caracterizado
por su extroversión y dependencia sistemática, una canalización de excedentes
de capital hacia el exterior y una acumulación interior dirigida al consumo
improductivo de las elites (consumo ostentoso), la adquisición de tierras y la
especulación con recursos escasos como el agua y el suelo. Una polarización de
clase muy visible y una estructura política y administrativa dependiente con
evidentes características colonialistas.
Parece que, al menos para el caso de Canarias, aunque pueda ser
extrapolable, habría que desglosar la confianza de las familias inmigrantes, en
los valores del sistema, de la posibilidad de que sus hijos se mantengan en el
sistema en condiciones óptimas. Por otra parte, hay un claro quiebre
generacional entre lo que unos (familias y profesorado) y otros (alumnos)
entienden por “educación intercultural”. Aun así, no creo que, a nivel general,
estos matices desautoricen a David Graeber cuyas reflexiones teóricas no dejan
de ser sugerentes, aunque provengan del contexto social estadounidense y no del
español o canario.
6) Conclusiones
Los datos del informe del Consejo Escolar de “Canarias Multiculturalidad
en los centros escolares” nos muestra que al carácter, históricamente,
colonial de la estructura económica y de clases de la sociedad canaria se le
están añadiendo ciertas características imperialistas al formar el archipiélago
parte de la Unión Europea (como región ultraperiférica) y, por lo tanto, atraer
población extracomunitaria que parten de una situación de desventaja frente a
los ciudadanos de derecho (sin olvidar que la mayor parte seguían siendo, en su
momento, comunitarios como los procedentes de Alemania y el Reino Unido). Así
tendríamos que los sueldos de la población latinoamericana residente estarían,
mayoritariamente en un 72%, entre los 400 y los 900 euros, mientras que en la
mitad del conjunto de la población canaria estaría entre los 900 y los 1800,
aunque la pobreza relativa esté 4 puntos por encima de la media nacional. Eso
sin hablar, obviamente, de los residentes británicos y alemanes y sus gastos
suntuarios en los macro complejos turísticos como el de Maspalomas en Gran
Canaria.
Los anarquistas de la Asociación “Trabajo y Voluntad” enseñaron a los
obreros canarios a rechazar los convencionalismos sociales y políticos de la
religión, la patria y el gobierno. Y hoy en día, de igual forma la formación en
interculturalidad no debería provenir, como decía López Reillo, de cursos
convencionales y estandarizados sino de un proceso de autoaprendizaje colectivo
con actividades que promuevan la reflexión y el espíritu crítico. También dar
participación al alumnado respecto a lo que entienden por interculturalidad e
incluso promover actividades conjuntas. Finalmente, quisiera mencionar que,
lógicamente, varias de las dinámicas y problemas que se plantean aquí no son
exclusivos, ni mucho menos, de Canarias. La elección del archipiélago es por la
vinculación que tengo con él, con su gente y sus luchas y que no me gustaría
perder a pesar de la distancia.
Por la Clase Trabajadora de Canarias y el Mundo
Por la Educación Libertaria
Por una Sociedad Emancipada
Alma apátrida
Bibliografía:
LÓPEZ REILLO, PALOMA Una oportunidad para aprender: La dimensión
intercultural en la formación del profesorado Cabildo de Tenerife – Área de
Desarrollo Económico y Observatorio de la Inmigración de Tenerife (OBITEN),
diciembre de 2006. Páginas 52, 53, 56, 57, 95, 96 y 104.
GRAEBER, DAVID Trabajos de mierda: una teoría Ariel, mayo de 2024.
Páginas 333 y 334.
PÉREZ BRITO, RAQUEL El anarquismo y los orígenes del movimiento obrero
en Canarias Asociación Becham, junio de 2005. Páginas 164, 165, 168 y 170.
RUIZ Y BENITEZ DE LUGO, RICARDO Estudio Sociológico y Económico de las
Islas Canarias Ediciones Idea – Biblioteca Económica Canaria, diciembre de
2003. Páginas 34 y 35.
ROSTECKA, BARBARA – GONZALEZ GARCIA, DANIEL – PLASENCIA MENDOZA, GUACIMARA Condiciones
de vida e integración de los inmigrantes irregulares y LOPEZ REILLO, PALOMA
Los menores inmigrantes en la institución educativa en GODENAU, DIRK y
ZAPATA HERNÁNDEZ, MANUEL La inmigración irregular en Tenerife Cabildo de
Tenerife – Área de Desarrollo Económico y Observatorio de la Inmigración de
Tenerife (OBITEN), mayo de 2007. Páginas 236, 276, 277 y 278.
CES DE CANARIAS Informe Anual 2006. Capítulo 3. El Panorama de Canarias:
Condiciones de vida públicas CES de Canarias, 2006. Páginas 207 y 208.







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