1) José Gregorio Romero (1971-1992): mártir olvidado del anarco-punk
caraqueño
José Gregorio nació, el 18 de enero de 1971, en una clínica de Caracas. Fue
hijo de una clase media venida a menos. Sus padres eran miembros de Acción
Democrática (AD): partido socialdemócrata y populista, de fuerte raigambre
histórica en Venezuela, y que en aquellos momentos era una de las dos formaciones
políticas principales, junto a la socialcristiana COPEI, en el marco del
sistema llamado “Democracia del Pacto de Punto Fijo” después de ser
derrocada, por un movimiento cívico-militar, la dictadura de Marcos Pérez
Jiménez, en enero de 1958. Su hermana, Floraly, lo recuerda como un joven
retraído y peculiar. Otra de sus características era su gusto por el “humor
negro” que lo llevó, en varias ocasiones, a liarse a golpes. Como es costumbre
en Venezuela, tenía varios apodos: Lo llamaban el Flecha (con ironía
porque era algo lento en el andar), el Panadero (por lo blanco de su
tez) y el Loco (porque solía hablar solo).
Se acercó a la escena musical punk a través del grupo ‘Los
Ramones’ aunque, por regla general, tenía una aversión grande al mainstream
anglosajón (de niño había practicado el dibujo teniendo preferencia por los
próceres e iconos patrios). Tenía frecuentes enfrentamientos con los sifrinos
(pijos) que terminaban, a menudo, a coñazos. En seguida, pero, su
identidad punk pasó a tener una faceta más política: empezó a leer sobre
Bakunin, Durruti, Kropotkin y Malatesta. Su hermano Ricardo dijo de él cuando
discutieron sobre la obra de Osvaldo Bayer (historiador argentino del
anarquismo y el movimiento obrero a quien, recientemente, el gobierno de Javier
Milei ultrajó derribando un monumento a su memoria):
“Yo creo que de alguna manera él quería sentirse como un Di Giovanni venezolano, era una referencia para él”.
Empezó, por entonces, a frecuentar la Universidad Central de Venezuela
(UCV) que se había convertido en una zona de refugio para jóvenes
revolucionarios y donde se podía adquirir literatura contestataria. En el
auditorio de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FACES) se
organizaban, por aquel entonces, tocatas punk y por los pasillos eran
frecuentes las pancartas, del grupo Nosotros, con expresiones
contraculturales y de liberación sexual como “frente a la frigidez de la
autoridad, erección de la creatividad” que despertaban el interés de l@s
estudiantes y de los jóvenes que deambulaban por allí. En esa época había
frecuentes jornadas de protesta organizadas, principalmente, por grupos
marxistas como la maoísta Unión de Jóvenes Revolucionarios (UJR) o Desobediencia
Popular pero donde la presencia de anarquistas en los enfrentamientos con
las fuerzas del orden o coordinando acciones era habitual. Su hermano Ricardo
nos dice que aparte:
“Yo le decía que era importante que se formara, solía hacer algunas de las
lecturas que le recomendaba. Llegamos a tener las obras completas de Bakunin
publicadas por La Piqueta. Le encantaba leer un texto de ‘La anarquía a través
de los tiempos’ del gran Herodoto del anarquismo; le encantaban esos temas
filosóficos, incluso hablábamos sobre Marx, el texto de Pierre Ansart sobre
Marx y el anarquismo (…) Él tenía ciertas simpatías por Marx, decía: ‘Marx era
un gran tipo’ (…) y que ‘había cosas de él que de alguna manera había que
rescatar’”.
Lo original de esta obra de 1969, de un sociólogo francés gran estudioso y
defensor de Pierre Joseph Proudhon, es que es ‘marxiana’ pero no marxista, es
decir, reivindica el pensamiento original del filósofo y economista
revolucionario alemán (y, sobre todo, aquello que tiene de legado de los mal
llamados ‘socialistas utópicos’ como Saint Simon y Proudhon) pero critica las
ortodoxias filosóficas y políticas en las que derivó a su muerte. Así Pierre
Ansart afirma, por ejemplo, que en las obras de Marx ‘La Sagrada Familia’ y
‘Miseria de la Filosofía’ no aborda las críticas que Proudhon hace al
Estado, al contrario de la minuciosidad con que trata, lo que él entiende, como
errores en sus análisis económicos. Y para Pierre Ansart, esa omisión no puede
atribuirse a una negligencia de un lector atento como Marx sino al hecho de que
él y Proudhon participaban de una misma ‘comunidad de espíritu’ que subordina
lo político a lo económico desde la época de Saint Simon.
Es de lógica suponer, entonces, que esta lectura ‘marxiana’ o libertaria de
Marx era útil, a unos jóvenes punks anarquistas caraqueños, cuyas entusiastas
pero dispersas iniciativas, en la década de los 90, no podían competir a nivel
organizativo con los marxistas, pero si podían hacerlo a nivel ideológico,
volviendo a Marx del revés. A su vez, pero, su posición de desventaja política,
unida a la necesidad apremiante de participar en el combate social, tuvo como
resultado obvio que se vieran forzados a pensar en las categorías ideológicas
que marcaban sus adversarios de ideas, pero compañeros de barricada. No es un
fenómeno único en Latinoamérica: el Movimiento Sindical Libertario (MSL) de
Ernesto Miranda Rivas, en Chile, intentó ingresar en el frente sindical de los
guevaristas del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (M.I.R.) o la Federación
Anarquista Uruguaya (F.A.U.) pensó sus análisis con las categorías del
marxista griego Nicos Poulantzas y su idea de ‘autonomía relativa del
Estado’.
“En fin, se encontrará, en la obra de Mao Tse-Tung, un nuevo ejemplo de
este retorno a los temas proudhonianos: al afirmar que la contradicción es la
forma universal de los fenómenos, Mao Tse-Tung se aleja de la lógica marxista
según la cual las contradicciones no pueden ser pensadas más que en su devenir,
y las contradicciones sociales reflexionadas en su final. De esta forma se
encuentra rechazada la teoría hegeliana de la superación de la contradicción y
afirmada, por el contrario, la teoría proudhoniana del sostenimiento de un
cierto tipo de contradicción en el seno de la sociedad socialista”.
3) El asesinato de Flecha: un puntofijismo victimario y un chavismo
amnésico
El 2 de junio de 1992, arrancó una jornada de protesta en distintos lugares
y centros de enseñanza de la región capitalina. Hubo el incendio de un camión
de electricidad, barricadas y disturbios. No obstante, es en la Universidad
Central, por la tarde, cuando se producen los trágicos hechos. Sobre las cinco
de la tarde, hay fuertes enfrentamientos en esta área entre jóvenes,
estudiantes y policía. Intercambio de piedras y plomo por parte de unos y
otros. Uno de los jóvenes cae al suelo herido grave y es trasladado de urgencia
al Hospital Clínico Universitario:
“(…) donde le practicaron una craneotomía, en la cual le extrajeron dos
fragmentos de plomo. Sin embargo, no le pudieron sacar el proyectil, que le
afectó al bulbo raquídeo y destrozando parcialmente la masa encefálica”.
Durante su tenso entierro, donde se destrozaron las coronas de flores que
el partido AD, hipócritamente, había depositado, lo acompañaron sus camaradas
anarco-punks con canciones de La Polla Records. Uno de ellos, Eduardo de
la Mano recuerda:
“No dejamos de cantar: ‘mis colegas quedan tirados por el camino, cuantos
más van a quedar, cuánto viviremos, cuánto tiempo moriremos en esta absurda
derrota sin final’. Para nosotros él era un punk y así nos aceptaron en el
sepelio’.
Ningún policía fue condenado. Su nombre, como víctima, no aparece en el
informe de la ‘Comisión de la Verdad y Justicia’ promovido por el
chavismo. Solo una canción de Oktavo Pasajero, una dedicatoria en el
fanzine Caracas, Resiste y Ataka y un concierto en la UCV le recordaron.
Los ‘guaimaros’ han seguido utilizándose en la represión de protestas como las
del 2014 y 2017.
Luis José Silva (Ludovico Silva) fue un filósofo y poeta marxista
venezolano y uno de los pensadores políticos más importantes del siglo XX de
este país. En su obra “Teoría y práctica de la ideología” (1971) habla
de la “superación” de esta. Su planteamiento es fuertemente anti-ideológico e
incluso critica a marxistas estructuralistas, como Althusser, que hubieran
abandonado la idea que la ideología desaparecería en la fase ‘superior’
comunista. Ludovico Silva era, des del punto de vista teórico, profundamente ‘marxiano’
(en el sentido que le dimos cuando hablábamos de la obra de Pierre Ansart).
Según Ludovico Silva varios marxistas de la época se negaban a aceptar su tesis
por la duda que les corroía al pensar, en consecuencia, que sustituiría la ideología
en el comunismo. Él responde:
“Si en el terreno individual nos es dado hoy admitir que al siquismo
reprimido puede suceder la libre espiritualidad, la desalienación individual,
¿Por qué no admitir la posibilidad real de que, a nivel social, la ideología
sea substituida por la libre espiritualidad?".
Claro que, frente a esto, hay que recordar que el comunismo no es una
formulación utópica sino, como dijo Marx, el “movimiento real que anula el estado
de cosas existente”, es decir, que esa “libre espiritualidad” solo puede darse
en el contexto mismo de la lucha por poner fin al sistema estatal y capitalista
y no al margen de este proceso pues fuera de él solo se dan:
“(…) relaciones estructurales ocultas tras la coraza ideológica.”.
“Cuando no había ninguna actividad importante en el campo de la acción,
tenía muchas oportunidades de estudiar diferentes ideales de la revolución
mundial. Estudié a Bakunin; el líder anarquista; un poco de Marx, el padre del
comunismo; y mucho de Lenin, Trotski y otros, los hombres que habían llevado a
cabo con éxito una revolución en su país”.
Otro ejemplo de hibridación ideológica anarco-marxista la tenemos en un
artículo, del 20 de octubre de 1937, en el nº9 de El Amigo del Pueblo portavoz
de la Agrupación “Los Amigos de Durruti” (sector ultraizquierdista del
anarcosindicalismo español durante la Guerra Civil) sobre el XX aniversario de
la Revolución Rusa (probablemente escrito por su intelectual orgánico Jaime
Balius) en el que se afirma:
“Con Lenin, ocurre lo contrario de lo que con la mayoría de los hombres
luminosos: es preferible hablar de su vida que de su obra. En la intimidad de
Lenin todo es verdad, todo es ascético, todo es vertical, enérgico, terco y
firme de líneas. En su obra no aparece más que la indecisión, la duda, la
nebulosa teórica”.
Finalmente, quería acabar este artículo con unas citas del Movimiento
Ibérico de Liberación (M.I.L.) un grupo de agitación armada que actuó en el
tardofranquismo contra el capitalismo mediante expropiaciones solidarias a
entidades financieras y que, a nivel teórico, hacia bandera de la superación,
en el mismo fragor de la lucha, de la disyuntiva entre anarquismo y marxismo,
que se ha venido exponiendo, así como del hecho que la teoría revolucionaria no
es una finalidad en si misma sino una herramienta para la acción. Así dicen en Análisis
crítico y crítica de los análisis (COÑO Edita CIA Julio 1975):
Y dicen también en Teoría de la crítica y crítica de la teoría (COÑO!
Julio 75)
“Los textos editados son escogidos por nosotros o por otros grupos de
proletarios. La única condición para su publicación es que respondan a una
necesidad real para el movimiento, sin tesis partidistas ni sectarias. Todo lo
que tiende a este fin debe ser publicado, sin que ello implique un modelo único
de acción o de pensamiento”.
Unas citas bastante acordes con el espíritu de este artículo. Salud, comunismo
y anarquía.
Alma apátrida
Bibliografía:
MONTES DE OCA, RODOLFO La balada de Flecha: punk y ejecuciones
extrajudiciales en manifestaciones Educación Anterior: la historia
incompleta del punk venezolano, 2019. Páginas 81 a 97.
ANSART, PIERRE Marx y el anarquismo Barral Editores – Breve
Biblioteca de Reforma. Barcelona, 1972. Páginas 373, 374, 474 y 475.
MONTES DE OCA, RODOLFO El punk que participó en una rebelión militar La
Felguera Editores, 2019.
ADMINISTRACIÓN Un 25 de marzo de 1977 se funda la Liga Socialista http://radiomundial.com.ve/ 25/03/2015.
SILVA, LUDOVICO Teoría y práctica de la ideología Ediciones Uno en
Dos. Madrid, 2023. Páginas 70 y 74.
BHAGAT SINGH, SHAHEED Why I am an Atheist p. 123 en BRAR, HARPAL Inquilab
Zindabad: la lucha de liberación de la India Templando el Acero, 2009.
Páginas 235, 245 y 255.
EL AMIGO DEL PUEBLO XX Aniversario de la Revolución rusa. Lenin: Octubre
Barcelona, 20 de octubre de 1937 en GUILLAMÓN, AGUSTÍN Los Amigos de
Durruti: Historia y antología de textos Descontrol Editorial (2ª Edición).
Página 349.
COÑO Análisis crítico y crítica de los análisis Edita CIA Julio 1975 y COÑO! Teoría de la crítica y crítica de la teoría Julio 75 en Las 1000 y una del 1000 Barcelona marzo 1984 (reedición 2024). Páginas 24 y 26.
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