
El racismo convergente en Martorell Todo nacionalismo acostumbra a tener una vertiente oscura e inconfesable, sobre todo si se presenta como democrático. En el caso del catalán toma fuerza a raíz de la pérdida de la colonia cubana en el año 1898 que impide a la burguesía seguir con la acumulación de capital, que provenía en su origen de actividades tan “nobles” como el tráfico y trabajo esclavo en los ingenios azucareros (el mismo abuelo de Artur Mas era un “negrero”) y de ahí su pérdida de confianza en un Estado que no supo o no pudo proteger sus intereses. Hoy en día sus herederos en este pueblo demuestran ser buenos sucesores de este infame legado racista: El barrio “Virgen del Carmen” está dejado de la mano del Ayuntamiento desde que gobierna Convergencia (ahora PdeCat) ya que al ser un barrio de mayoría inmigrante y, por lo tanto, carente del derecho al voto, no le interesa lo más mínimo mejorarlo al no tener ahí su caladero electoral, contribuyendo así a reproducir ...